ASALTO
Velocidad y presión. El primero en cruzar la línea.
Arena táctica en tu navegador. Sin descargas, sin instalar nada: un clic y estás dentro. El servidor manda — sin trampas.
Tu historial vive en este navegador. Sin cuentas, sin registro, sin ceder un dato.
Cada clase tiene su habilidad, su táctica y su definitiva. Y todo — cada dash, cada reconocimiento, cada escudo — lo valida el servidor. Imposible de laguear, imposible de trampear. Justicia por arquitectura.
Velocidad y presión. El primero en cruzar la línea.
Ojos en todas partes. El equipo ve lo que tú ves.
El muro. Donde plantas los pies, no se pasa.
Quien mantiene al equipo en pie. Sin ti, la ronda se acaba antes.
Desde el duelo de honor uno contra uno hasta el caos de todos contra todos. La misma física, el mismo servidor que arbitra cada bala.
Cada mapa impone su ritmo: llanura abierta, colonia, acería y planta de cribado. Los cuatro, jugables ya.
Cada una con su papel. La pistola arranca la ronda; el molotov cierra un pasillo entero.
Sin cuenta, sin descarga, sin espera. El navegador es la consola.
Clic para disparar, 1-4 para cambiar de arma, F/G/H/V para las granadas.
El servidor arbitra cada bala: aquí no hay trampas que valgan. Solo puntería y cabeza.